domingo, 15 de enero de 2012

El amigo de Timochenko



SEMANA revela correos que demuestran la relación que ha existido entre el nuevo ministro de Defensa de Venezuela y el jefe de las Farc.

Cuando hace menos de dos meses Timochenko reemplazó a Alfonso Cano como jefe supremo de las Farc, las especulaciones giraban alrededor de si este cambio significaría mayores o menores posibilidades de una negociación con la guerrilla. Y eso, sumado a la llegada, un año antes, de Santos al poder y a la distensión del nuevo gobierno con el gobierno venezolano, daba la impresión de que se estaba creando un escenario distinto de lo que fue la pugnacidad de la era Tirofijo-Chávez-Uribe. Sin embargo, la noticia de que el nuevo ministro de Defensa de Venezuela es el general Henry Rangel Silva da pie para interpretar que se puede estar creando un escenario bastante diferente.
Las investigaciones que se han llevado a cabo desde que se divulgó esa noticia han sacado a flote detalles, algunos olvidados y otros desconocidos, sobre su trayectoria.Se sabía que Henry Rangel Silva había sido la mancorna de Chávez en el fallido golpe de Estado de 1992 y que los dos habían acabado encarcelados. También se sabía, según quedó grabado por el FBI, que había sido el hombre clave en el escándalo de la valija con 800.000 dólares que envió Caracas para ayudar a elegir a Cristina Kirchner. Y a las agencias secretas de Estados Unidos y Gran Bretaña no les cabe duda de que el general ha sido parte del llamado Cartel de los Soles, que es el término que se utilizó hace unos años para refirirse a la tolerancia de militares venezolanos con el narcotráfico, lo cual produjo la inclusión de su nombre en la Lista Clinton.

Pero lo que no estaba claro era que él era el eje central de la conexión Chávez-Farc. Y la confirmación de este hecho puede tener serias implicaciones para Colombia en el futuro cercano. Esa alianza, que revelaron los computadores de Raúl Reyes, tuvo su origen en una reunión clandestina entre Rangel y Timochenko en marzo de 2005. En ese momento, el primero era apenas coronel y viceministro de Vivienda y el segundo, un miembro del Secretariado de esa guerrilla. Para entonces, si bien había convivencia entre las Farc y el gobierno venezolano, no había una gran cercanía entre ambos. En todo caso, según lo demuestran los emails no publicados hasta la fecha, no había línea directa entre el presidente Hugo Chávez y el grupo subversivo.

Poco tiempo antes de esa reunión había tenido lugar un episodio denominado ‘el incidente de Apure’ en el cual, en un enfrentamiento entre las Farc y el Ejército venezolano, se produjo la muerte, cerca de la frontera, de cinco soldados y una ingeniera en el vecino país. La masacre causó gran consternación en Venezuela y Chávez se indignó. A los seis días de los hechos, en un primer correo, Raúl Reyes le comentó a Jojoy que los militares venezolanos tenían suficientes pruebas de que las Farc eran las culpables y que en esas circunstancias era mejor reconocer la responsabilidad.

En los correos se nota la desesperación de los jefes guerrilleros. El llamado ‘canciller’ de las Farc, Rodrigo Granda, les cuenta a Raúl Reyes y a Iván Márquez que se reunió con un funcionario venezolano y este le dijo: “El jefe –refiriéndose a Chávez– está indignado y exige una explicación detallada de lo ocurrido. Los militares venezolanos no se van a quedar con estas”. Y al final concluye: “Se está desbaratando todo un trabajo que habíamos construido”.

Fue en ese contexto que Timochenko le hizo una invitación a Rangel. Y este, a pesar de ser apenas un viceministro, la aceptó sin consultar a Chávez. De esta cumbre de ‘mandos medios’ surgió el matrimonio Chávez-Farc.

En el email (ver recuadro) en que Timochenko le informa al Secretariado las conclusiones de ese encuentro señala, entre otras, que: “Rangel quería empaparse de cómo estamos en general, lo del Plan Patriota, etc. Y a expresar su preocupación en el sentido de que en la medida que el Presidente ha ido implementando un discurso público contra nosotros, a la par se han ido congelando las relaciones. Él dice que lo del discurso público se puede explicar, pues se trata de quitarse los perros de encima, pero lo del congelamiento sí lo tiene muy preocupado, pues no quiere creer, por lo que conoce del jefe y lo que han conversado, de que se trate de una posición definida en contra de nosotros. Le dije que exactamente era la preocupación de la dirección de las Farc y en especial de nuestro comandante y de ahí también el interés de hablar con él a sabiendas que tiene fácil acceso al Presidente”. El hoy comandante de las Farc agregó en ese entonces que, como señal de reconciliación con Chávez, se comprometían a nunca secuestrar en territorio venezolano. Como Rangel había asistido a esa reunión sin pedirle permiso al Presidente, se despidió diciendo: “Primero tengo que mirarlo a los ojos y ahí sí definir si le planteo el tema. No vaya a ser que salga regañado por meterme en algo en lo que él no me ha mandado”.

Todo indica que Chávez no se puso bravo. De ahí en adelante comenzaron a descongelarse las relaciones y a crearse la alianza entre la revolución bolivariana y las Farc. Un año después aparece otro email de Timochenko a Raúl Reyes en el cual se registra que tuvo una segunda reunión con Rangel, esta vez con la bendición de Chávez, quien había ascendido a su nuevo enlace con las Farc a jefe de la Disip, es decir, de la Policía política. Para esa época los vínculos entre los insurgentes y Venezuela se habían estrechado y las prioridades eran logísticas. Es necesario, dijeron en esta nueva cumbre, “organizar un mecanismo que se encargue de esa relación” y, según el email, Rangel les pidió que tuvieran comprensión con la situación de Chávez “ya que los gringos los tienen asediados por los cuatro costados”, pero aun así “nos recomienda que nos mantengamos del otro lado pero que cuando necesitemos cruzar (a Venezuela) lo hagamos sin dar visaje y con todo el cuidado del caso”.

Por esos mismos días Rangel se reunió también con Iván Márquez, el otro jefe de las Farc que opera desde Venezuela. En un correo a Tirofijo en el que hace el reporte de la visita, Márquez dice que, a través de Rangel, Chávez manda decir que “no ve con malos ojos a la insurgencia colombiana. Es la misma lucha”. Un año y medio después, a finales de 2007, tiene lugar la famosa reunión en el Palacio de Miraflores en la que Chávez recibió a Iván Márquez y a Rodrigo Granda. Como en ese momento Chávez estaba autorizado para ser mediador en la liberación de los secuestrados, la cumbre no se hizo clandestinamente y hubo fotos de la misma que le dieron la vuelta al mundo. Lo que no se supo fue que en el informe que le mandaron Márquez y Granda a Tirofijo como resultado del encuentro señalan que en todo momento estuvo presente el general Rangel Silva “gran amigo de Timo (Timochenko) a quien quiere visitar después del 2 de diciembre”. Como en ese momento el matrimonio se encontraba en plena luna de miel, anotó que el Ejército venezolano veía con buenos ojos lo que ellos llamaban “el plan estratégico de las Farc”. A esto agregó que “tenemos amistad y buena empatía por lo menos con cinco generales. Chávez impartió delante de mí la instrucción de crear en la frontera sitios de descanso y atención de enfermos y designó una especie de Estado Mayor para estas relaciones. Chávez dio a entender que ayudaría, sin importar que se diera una situación de confrontación”.

Por más escandalosas que sean estas revelaciones, no son las únicas. Y, aunque parezca increíble, hay cosas aún más graves. Una serie de emails, en los cuales ya no está involucrado directamente Rangel, dejan en evidencia que la semilla que él sembró con Timochenko en 2005 había germinado en un frondoso bosque. En un correo electrónico de Iván Márquez al Secretariado, en el cual da cuenta de la buena salud de que goza esta singular alianza, anota que “ante el tema del préstamo a 4 y 6 años (de 300 millones de dólares de Venezuela a las Farc) es necesario una coordinación de esfuerzos y tener una entrevista directa con el Presidente para tratar esos aspectos gruesos”. Pero tal vez lo verdaderamente grueso es que Iván Márquez registra con agradecimiento el ofrecimiento que le hicieron los generales venezolanos de “aprovechar las compras de armas de Venezuela a Rusia para incluir algunos contenedores con destino a las Farc”. La única condición que pusieron los representantes de Chávez en ese momento, para empaquetar el armamento de la guerrilla, es que no fuera de la misma característica del material bélico que estaba comprando Venezuela.

Con todos estos antecedentes, no exagera Mauricio Vargas en su columna cuando afirma que, ante la mano que Juan Manuel Santos le había tendido a Chávez, esto no podía ser interpretado sino como un portazo. En Venezuela, en cambio, el nombramiento ha sido visto como un acto electoral por dos motivos. En primer lugar, porque Rangel ha manifestado públicamente que no va a permitir la llegada de la oposición al gobierno. Por lo cual se ha entendido que, ahora bajo su mando, las Fuerzas Armadas no estarían dispuestas a reconocer un triunfo de la oposición en las elecciones que se llevarán a cabo el 7 de octubre de este año. Por otro lado, como Rangel fue incluido en la Lista Clinton en 2008 y a Chávez le gusta enarbolar la bandera antiyanqui especialmente en épocas electorales, se ha pensado que el mandatario espera que retar al Tío Sam le siga dando dividendos políticos.

Pero en Colombia la lectura es otra. El actual gobierno ha caminado sobre cáscaras de huevo y se ha tragado muchos sapos para mantener una especie de tregua con un gobierno que había sido evidentemente hostil en el pasado. Los colombianos habían apoyado al presidente Santos con la filosofía de que es mejor un mal arreglo que un buen pleito. La guerra fría que había entre los dos países le estaba generando perjuicios económicos enormes a ambos. Sin embargo, se esperaba que Chávez, quien ya había sido ‘pillado’ y quien tenía la lupa de la opinión pública internacional encima, iba a tener que dar muestras de algún tipo de distanciamiento con las Farc. Darle el ministerio de Defensa al amigo de Timochenko, en momentos en que se sospecha que este puede estar aún en territorio venezolano, es casi un acto desafiante.

Los reveladores ‘emails’

"Rangel está convencido de la necesidad de cultivar la relación con las Farc"

En este correo, enviado el 14 de marzo de 2005, Timochenko informa al Secretariado de una reunión que sostuvo con el entonces coronel Henry Rangel Silva, en ese entonces viceministro de Vivienda. Esta cumbre es el comienzo de lo que luego se convirtió en una alianza entre las Farc y el gobierno de Venezuela. Rangel se reunió sin el permiso de Chávez y mostró, según el reporte que dio Timochenko, un compromiso total con la guerrilla.

“Camaradas del Secretariado, fraternal saludo.

Conversé con el coronel Rangel (próximo a ascender a general), actualmente es viceministro de la vivienda. Está acompañando a Chávez desde cuando en la academia comenzó a organizarse el primer grupo de bolivarianos, en el golpe, en la cárcel, bastante tiempo de edecán, etc. (...)

Ahora vino por su cuenta a raíz de una invitación que le hice. Quería empaparse de cómo estamos en general, lo del Plan Patriota, etc. Y a expresar su preocupación en el sentido de que en la medida que el presidente ha ido implementando un discurso público contra nosotros, a la par se han ido congelando las relaciones. Él dice que lo del discurso público se puede explicar, pues se trata de quitarse los perros de encima, pero lo del congelamiento sí lo tiene muy preocupado, pues no quiere creer, por lo que conoce del jefe y lo que han conversado, de que se trate de una posición definida en contra de nosotros. Le dije que exactamente era la preocupación de la dirección de las Farc y en especial de nuestro comandante y de ahí también el interés de hablar con él a sabiendas que tiene fácil acceso al Presidente.

Le comenté que nuestra posición frente al proceso seguía siendo la misma, se mantenía nuestra solidaridad incondicional y que los compromisos adquiridos seguían vigentes incluida la decisión de no secuestrar en territorio venezolano, y que de llegarse a dar hechos contrarios a ese compromiso estuvieran seguros que no estaban orientados por la dirección (…).

Se fue con el compromiso de abordar el tema con el jefe (Chávez), no asegura en qué momento lo haga.

Quedamos de que en lo que más hay que insistir es en la designación de alguien que de forma oficial y con acceso directo al jefe mantenga la relación con nosotros, pero además esté convencido de la necesidad de cultivar y mantener esa relación. Él es de la opinión que la gente que han nombrado para eso nunca ha jugado su papel por falta de interés y falta de comprensión de lo que significamos nosotros como aliados estratégicos.

Recomienda sí que tomemos medias en nuestros desplazamientos en el transporte de cosas delicadas (me echó el cuento de unos computadores que cogieron en una alcabala) y en las relaciones con mandos fronterizos porque no ha sido posible ubicar en esos puestos a cuatros de verdad comprometidos (…)”.

"Rangel dice que cuando necesitemos cruzar a Venezuela lo hagamos sin dar visaje"

En este correo del 13 de marzo de 2006 Timochenko le cuenta a Raúl Reyes sobre una nueva reunión con el general Rangel, quien ya había sido nombrado jefe de la Disip (la policía política de Venezuela). Rangel les dio un parte de tranquilidad sobre las reuniones de su gobierno con el de Colombia y les dijo que los acuerdos a los que llegaban no se cumplían.

“(…) acá llegó (Rangel). Le di la información que por acá se maneja y que le puede ser útil. Me aseguró que habló con el jefe (Chávez) sobre las preocupaciones que la vez pasada le expresé, él manifiesta que no ha cambiado de opinión sobre nosotros, que es claro que falta organizar un mecanismo que se encargue de esa relación pero que no ha podido, que entendamos que los gringos lo tienen asediado por los cuatro costados, que nos mantengamos del otro lado y cuando se necesite cruzar lo hagamos sin dar visaje y con todo el cuidado del caso, que la opinión dada por el ministro del Interior (Jesse Chacón) sobre nosotros en días pasados no fue una orientación, que le tocó llamarle la atención y que eso es resultado del enamoramiento que Peñate (el del DAS) está ejerciendo sobre él. Que no nos preocupemos por lo de las reuniones que ha habido con el DAS, para ellos es claro que se trata de una estrategia electoral de Uribe, allí ellos les mostraron las fotos nuestras para que en caso de que nos encontraran, nos entregaran, ellos igualmente les mostraron las fotos de Mancuso y compañía para que se los entregaran, en conclusión, dice él que estuvo en esa reunión, son acuerdos que cada uno sabe que no van a cumplir (…)”.

"El general Rangel quiere visitar a su gran amigo Timochenko"

En el informe sobre la reunión que tuvieron en el Palacio de Miraflores los jefes guerrilleros Iván Márquez y Rodrigo Granda con el presidente Hugo Chávez se habló de la estrecha relación entre el hoy ministro de Defensa de Venezuela y el jefe supremo de las Farc. El correo es del 12 de noviembre de 2007.

“8. Ya de salida hacia acá hablamos un poco con el general Rangel Silva, jefe de la Disip, gran amigo de Timo a quien quiere visitar después del 2 de diciembre. Él participó en el almuerzo donde nos reunimos Chávez, elenos y Farc. Está encargado de la seguridad de los elenos.

Las relaciones con el ejército están muy próximas a lo que plantea el Plan Estratégico. Tenemos amistad y buena empatía por lo menos con 5 generales. Es más, Chávez impartió delante de mí la instrucción de crear en la frontera sitios de descanso y atención de enfermos y designó una especie de estado mayor para estas relaciones. Chávez dio a entender que ayudarían sin importar que se diera una situación de confrontación”.

"Estamos en la misma lucha"

En el mismo marzo de 2006, después de visitar a Timochenko, el hoy ministro Henry Rangel Silva se reúne con Iván Márquez. Este le escribe al entonces comandante de las Farc, Manuel Marulanda, y le dice que según lo dicho por Rangel había sintonía entre las Farc y el presidente Hugo Chávez.

“(...)
Luego de su visita a Timo recibimos por aquí al general Rangel Silva, jefe de la Disip, y al parlamentario Oréstedes Leal (Quico). Manifestó que su visita estaba debidamente autorizada por Chávez. En Miraflores hay algo de preocupación con la información de que entre el sur del Lago y el Perijá habría una gran concentración de paras entre cuyos objetivos estaría el asesinato del Presidente. Fue reiterativo al afirmar que éste no ve con malos ojos a la insurgencia colombiana. “Es la misma lucha”, habría expresado, y le entendimos que solicitan ayuda (información) para contrarrestar la amenaza paramilitar. Al respecto le trasmitimos nuestra percepción de cómo están las cosas en ese campo desde el límite con el Magdalena Medio hasta el extremo norte de La Guajira.

Se mostró muy interesado en trabajar más en llave con los indígenas de la frontera, para lo cual también nos pide ayuda.
(...)

En cuanto al acuerdo entre los ministerios del Interior y Justicia de ambos países, manifestó textualmente: “nos dejamos utilizar en un momento electoral”. Dice que los compromisos son formales: usted me informa, yo le informo. Que está seguro que de ahí no pasa. “Chávez no confía en Uribe”, nos dijo (…).

Aprovechamos para insinuar la importancia de las relaciones (secretas, reservadas) o el establecimiento canal directo de comunicación. A través del general enviamos un saludo fraternal al Presidente. Atte. Iván.”.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Santos, indignado con Piedad Córdoba




El Presidente se preguntó cómo es posible que la ex senadora aún ponga en duda que las Farc mataron a cuatro oficiales secuestrados.

Como "una combinación de coraje, furia y lástima" definió ayer el presidente Juan Manuel Santos lo que le produjeron las versiones de las que llamó "personas obsesionadas con el protagonismo", que han puesto en duda la responsabilidad de las Farc en el asesinato, el pasado sábado, de cuatro uniformados que permanecían secuestrados hacía incluso más de 13 años.

Durante la celebración del aniversario 92 de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC), ayer en Bogotá, el Jefe del Estado dijo que es "inconcebible" y "realmente difícil de entender" que todavía haya "dudas de que fueron las Farc".

Las declaraciones del mandatario se produjeron minutos después de que la ex senadora Piedad Córdoba dijo en La W Radio que todavía "no hay claridad" sobre quién asesinó al coronel Édgar Yesid Duarte, al mayor Elkin Hernández, al intendente Álvaro Moreno y al sargento del Ejército José Libio Martínez.

"No puedo decir que fue la guerrilla o el Gobierno. No hay claridad en eso. Uno de los secuestrados que salió con vida dijo que hubo un enfrentamiento. Hay muchas dudas", afirmó Córdoba, quien fue destituida e inhabilitada por la Procuraduría por 18 años por, supuestamente, "promocionar y colaborar con las Farc".

Córdoba ha dicho también que, con el abatido máximo jefe de las Farc, 'Alfonso Cano', se había avanzado en los contactos para la liberación de varios de los oficiales que esta guerrilla mantiene en su poder.

Sobre el asesinato de cuatro de esos oficiales en cautiverio, el presidente Santos dijo que el país sabe "perfectamente" quiénes fueron los responsables y que "inclusive las Farc ya reconocieron" su responsabilidad.

Por eso se preguntó: "¿Cómo es posible que salga una señora, que ocupó posiciones como senadora de la República, a decir que todavía duda de que hayan sido las Farc los asesinos de esos cuatro héroes de la patria?".

Santos rechazó que haya personas "obsesionadas con el protagonismo, que salen a dar entrevistas y a poner un manto de duda sobre el comportamiento" de las Fuerzas Armadas.

"El pueblo colombiano sabe muy bien dónde está su corazón y sabe muy bien a quién tiene que agradecerle. Y sabe muy bien que las Fuerzas Armadas de Colombia (...) son instituciones que merecen todo su aprecio", añadió.

De hecho, el Presidente les dijo a las Fuerzas Militares y a los integrantes de la Policía que, "como su comandante supremo, pero también como colombiano", se siente "muy orgulloso" y "muy agradecido" con ellos.

"Sigan cosechando frutos, que ustedes nos enorgullecen", enfatizó el Primer Mandatario.

Revelan detalles de operativo donde murieron uniformados que llevaban más de 11 años secuestrados.


La operación Júpiter había comenzado el 15 de octubre cuando 56 hombres del Batallón número uno de Operaciones Especiales con sede en Tolemaida se internaron en la selva, a 270 kilómetros del municipio de Solano, en el suroriente del Caquetá ('Ya no hablamos de acuerdo humanitario': Ernesto Samper).
Desde comienzos de octubre, el Ejército manejaba informaciones que daban cuenta de la presencia en la zona de un grupo de secuestrados que estaría en poder del frente 63 de las Farc.
La misión de la tropa era hacer un primer reconocimiento del terreno y preparar lo que sería una operación de rescate militar por tierra, aire y agua que contaría con el apoyo de mayor número de hombres ('El desespero los tenía enfermos y demacrados': alias 'Rosalba').
Sin embargo el jueves 24 de noviembre, luego de 43 días y de no haber encontrado rastros ni movimiento en la zona, los hombres reciben la orden de retornar. Ahora debían buscar la parte alta de una montaña y limpiar el terreno para ser sacados en helicóptero (Nos decían que si había combate, nos entregarían sanos y salvos: Erazo).
Pero ese día, cuando habían caminado 13 kilómetros en busca del claro para el aterrizaje, por accidente "evidencian un rastro en la vegetación que habrían dejado unas 60 personas a su paso y deciden seguir la ruta para determinar de que estructura guerrillera se trata", narró Arturo José Bolaños Londoño, Fiscal séptimo local delgado, en la audiencia de Imputación de cargos y medida de aseguramiento a Sandra Patricia Velásquez Ñañez, alias 'Rosalba', quien se entregó al Ejército en la zona donde fueron hallados los cuerpos sin vida de los cuatro oficiales.
El viernes 25 en horas de la tarde, 6 soldados toman la delantera y escuchan al grupo de guerrilleros que se encuentra  haciendo comida y lavando ropa, prosigue el informe de la Fiscalía.
El sábado 26, a las 11 de la mañana los hombres del Ejército buscan rodear el área, pero a 100 metros del campamento son detectados por los guerrilleros y se inician los combates.
La selva densa y los árboles inmensos impiden el apoyo por aire.
En tierra, los soldados ganan terreno, se toman el campamento y el grupo se divide en dos: uno asegura la zona de 300 metros cuadrados que conforma el fortín guerrillero y el otro grupo sigue a los insurgentes que huyen por entre la manigua.
El informe técnico que fue leído por el fiscal describe la forma en que fueron encontrados los cuerpos sin vida de los cuatro militares que llevaban más de 11 años secuestrados:
"En el campamento la tropa encontró cinco cambuches, cada uno con una cadena y un candado".
"En el primer cambuche, boca arriba y con las manos cruzadas, se encontraba el cuerpo sin vida del Teniente Coronel  Edgar Yesid Duarte Valero con dos impactos con arma de fuego que fueron hechos a corta distancia".
"Tres metros hacia el norte del campamento- continúa el documento- se observa boca abajo y sin vida el cuerpo del Mayor Elkin Hernández, quien habría intentado huir y presentaba dos impactos de bala en la espalda.
"Cinco metros al occidente se encontraron boca abajo dos cuerpos sin vida que habrían  tratado de esconderse en unos arbustos. Se trataba del Sargento Mayor José Libio Martínez  y el intendente Álvaro Moreno que fueron ultimados con impactos de bala en la cabeza".
A esa hora, escondida entre la selva, los militares encontraban a alias 'Rosalba', la única guerrillera detenida por el crimen. La mujer tenía en su poder un fusil AK 47, tres proveedores con más de 100 proyectiles, material de intendencia  y medicinas.
Horas más tarde cuando las sierras del Ejército comenzaron a desnudar la selva apareció el sargento de la Policía Luis Alberto Erazo quien escapó de sus captores en medio del fuego y se refugió donde pudo.

'Mientras corría, las balas me zumbaban': Luis Alberto Erazo



VEA AQUI EL VIDEO CON EL RELATO DEL SARGENTO ERAZO:
http://www.eltiempo.com/justicia/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-10843352.html

Luego de ser sometido a una valoración médica, que arrojó que su estado de salud es satisfactorio y sin patología sicótica, el sargento Luis Alberto Erazo narró el lunes cómo logró salvarse de la masacre cometida por las Farc. Contó que pensó que sus cuatro compañeros de cautiverio -el coronel Édgar Duarte, el mayor Elkin Hernández, el sargento José Libio Martínez y el intendente Álvaro Moreno- habían corrido al igual que él. No lo hicieron. Fueron asesinados a "mansalva". Este es su relato:
Doy gracias a Dios y a la Virgen de Las Lajas. Ella tuvo su bendición para mí, para llevarme de la mano y sacarme de ese momento de angustia y desesperación, cuando las balas me zumbaban y me herían el cuerpo. Saqué las fuerzas que necesité y pude correr por la selva y salvar mi vida.
Ese sábado (26 de noviembre), a las 6 de la mañana, nos dijeron que no debíamos levantarnos temprano porque no había marcha. Que íbamos a permanecer ahí, en el campamento al que habíamos llegado el día anterior.
Yo me dediqué a hacer otras labores en la caleta (cama), cuando viene mi teniente (Elkin) Hernández y me dice que nos dijeron que estuviéramos en alistamiento de primer grado, porque una escuadra ya se había ido con unos equipos para el oriente.
Entonces yo le dije: ¿o sea que yo perdí todo el trabajo que hice? Y empecé nuevamente a bajar la carpa, a doblarla y a empacar mis cosas en el equipo. Agarré una toalla y la empiezo a meter en el equipo, cuando empiezan los disparos como a unos 10 metros de donde yo estaba.

Pensé: bueno, eso lo tienen de costumbre por aquí. Pero sucede que sentí el totazo que me da en la cara y otro en el cuello y digo: 'no, la cosa ya es conmigo'. Veo que alguien está disparándome detrás de una palma y arranco a correr, me caigo, me levanto y sigo corriendo. Empiezo por una loma y él (guerrillero) detrás, queme, queme y queme disparos. Logré sacarle una distancia, pero él me alcanza y de nuevo me empieza a quemar (disparar).
Vuelvo y le saco distancia y lo pude evitar, me le camuflé por ahí (en un árbol) y esperé hasta las 5 de la tarde. Cuando ya no se escuchaba nada me puse a caminar y encontré el 'talado' que estaban haciendo los militares para el helipuerto y hasta ahí llegué.
Primero pensé que eran guerrilleros porque estaban usando machetes, pero luego vi a uno con uniforme, casco y visores nocturnos. La guerrilla no tiene de eso.

Voy para allá. Ellos me miran y cogen sus armas. 'Policía, policía', grité. 'Ejército', me respondió el soldado. No lo podía creer. Les pregunté a los soldados qué había pasado con mis compañeros, pero me dijeron que no habían encontrado nada. Yo pensé que ellos también habían corrido hacia el monte.
Creo que como estos sinvergüenzas nos tenían engañados de que cuando escucháramos disparos no corriéramos hacia el monte, sino que corriéramos hacia el lado donde estaban ellos, mis compañeros quizás corrieron hacia el lado donde estaban y allí los mataron a mansalva y sobreseguro. A mí se me olvidó la consigna que me habían dado y corrí hacia el otro extremo. Yo no los vi, vine a enterarme aquí (de sus muertes), cuando la trabajadora social me contó en el hospital.
Ahora, en libertad, les digo a mis compañeros que siguen en cautiverio que tengan valor, que tengan fe en Dios, que así como yo salí ellos van a salir. Les digo que lo que nos pasó a nosotros no les va a pasar a ellos, que confíen en eso y que muy pronto los vamos a tener de regreso.
Así fue el reencuentro con su familia
Once años, once meses y 17 días después, el sargento de la Policía Luis Alberto Erazo Maya volvió a hablar con Liliana y Lizeth, sus dos hijas. Ese fue el tiempo que duró secuestrado el único sobreviviente del asesinato de rehenes cometido por el frente 63 de las Farc en el sur del Caquetá.
El reencuentro se produjo el domingo, sobre las 4 de la tarde, en la Clínica de la Policía en Bogotá y Erazo, que dejó en su natal Nariño a dos niñas, se encontró con un par de jóvenes que lo pusieron al tanto de cómo cambió la familia tras más de una década de ausencia.
Se enteró, por ejemplo, de que ya es abuelo -su nieto se llama Jefferson-, y su mamá, doña Blanca Maya, le contó que el loro y los gansos que dejó en la casa todavía están vivos y esperándolo.
"Dios existe", repitió Erazo una y otra vez. Rezar, contó, fue su única esperanza. De hecho, entre los objetos que trajo de la selva en una mochila que él mismo tejió había un misal.
"Oraba hasta por los guerrilleros", les dijo ayer a quienes lo visitaron en el hospital. Entre ellos estuvieron el presidente Juan Manuel Santos y varios generales.
En la cara y en el cuello el sargento tiene rastros de las esquirlas de las granadas que le lanzaron los guerrilleros. Trae en su frente las picadas de los insectos de la selva. En cautiverio, además, perdió varias piezas dentales.

Lo que más impresionó a los que lo vieron fue la tristeza de su mirada y su delgadez. Y su desolación fue aún mayor cuando le informaron, en el hospital, que sus compañeros de cautiverio estaban muertos.


Del cautiverio, Erazo trajo una tabla de 30 por 20 centímetros que por un lado tenía pintado un escudo de la Policía y por el otro un tablero de ajedrez. Empacó parte de la ropa que usó durante el secuestro y su diario, además de una brújula artesanal.

Farc asesinan 4 militares secuestrados en Solano

Los integrantes de la fuerza pública murieron luego de intensos combates que se registraron en la zona al sur del Caquetá, tras recibir un tiro de gracia. Los occisos permanecieron durante más de una década bajo el poder de las Farc.
Ayer en horas de la mañana, se confirmó la muerte de cuatro integrantes de la fuerza pública que estaban bajo el poder de las Farc. Los hechos se registraron en zona rural del municipio de Solano, en donde se adelantaban enfrentamientos entre la fuerza pública y las Farc, al parecer para intentar rescatar a estos uniformados, que durante más de 10 años permanecieron sin la posibilidad de tener contacto con sus familias.

Las víctimas
Entre los asesinados está el sargento mayor del Ejército José Libio Martínez Estrada, quien, con casi 14 años en poder de las Farc, era la persona que llevaba más años cautiva en Colombia y murió sin poder conocer a su hijo, quien había solicitado a las Farc la liberación de su padre. Martínez fue secuestrado el 21 de diciembre de 1997 en un sangriento asalto a la base militar de Patascoy, en el departamento de Nariño, cuando su esposa estaba embarazada.
Los demás eran integrantes de la Policía Nacional, ellos son el coronel Édgar Yesid Duarte y el mayor Elkin Hernández Rivas, que fueron hechos cautivos el 13 de octubre de 1998, y el intendente jefe Álvaro Moreno, secuestrado el 9 de diciembre de 1999, los tres en Caquetá, donde hoy encontraron la muerte.
Aunque el Ministro de la Defensa, no se refirió sobre el operativo que al parecer tenía como objetivo lograr el rescate de los secuestrados, dijo que  “la Fuerza Pública tiene la legitimidad y la obligación constitucional de defender los derechos de los colombianos en todo el territorio nacional, por ello es necesario adelantar operaciones militares y policiales en todo el país, precisamente para defender los Derechos Humanos y las libertades de todos los colombianos”.

El recuento
“Hace 45 días tropas de las Fuerzas Militares adelantaban una operación en la zona general del municipio de Solano, Caquetá. En esa zona se venían adelantando operaciones en busca de una estructura de las Farc de acuerdo a informaciones que se tenían previamente. En esas informaciones se decía que existía la posibilidad de que esa estructura tuviera en su poder a secuestrados de la Fuerza Pública.
El pasado 26 de noviembre,  alrededor de las diez de la mañana, luego de haber encontrado huellas la noche anterior, las tropas se aproximaron y entraron en combate; minutos después,  luego de que se hace el registro, se encuentran en un punto concentrados cuatro cadáveres, cuatro personas asesinadas, tres de ellas con disparos en la cabeza, uno de ellas con disparos en la espalda.  Los occisos, resultan ser miembros de la Fuerza Pública que se encontraban secuestrados por las Farc”, afirmó el Ministro de la Defensa.

Con tiros de gracia
El ministro Juan Carlos Pinzón, confirmó que los secuestrados, fallecieron en estado de indefensión; “fueron vilmente asesinadas con tiros de gracia. Tres de ellos recibieron un disparo en al frente y uno dos en al espalda; había cadenas en el sitio. En el resultado de este combate quedó herido un soldado y adicionalmente fue capturada una integrante de esa organización terrorista que portaba un arma de fuego, un fusil”.
Agregó que “lamentamos profundamente que mueran miembros de estas instituciones, que hayan sido asesinadas de manera indefensa, sin ninguna posibilidad de defender su integridad”, indicó el Ministro de la Defensa Juan Carlos Pinzón.
El ministro afirmó que “unidades de la policía judicial y el CTI, llegaron a la zona al parecer para realizar un análisis detallado de la escena de los hechos y sobre todo una inspección a los cadáveres, a los cuerpos de estas personas asesinadas”.
Agregó  que “en Colombia no pueden quedar estos hechos en la impunidad, estos hechos deben ser absolutamente judicializados”

‘Arturo Rojas’ los vigilaba
El Ejército Nacional identificó a Salomón Guaca Artunduaga, alias ‘Arturo Rojas’, como el responsable directo de vigilar a los uniformados que permanecían en poder de las Farc y que fueron asesinados durante su secuestro. Alias ‘Arturo Rojas’ es uno de los jefes del frente 63 de las Farc, el cual es comandado por alias ‘Porcelana’, según lo confirmaron las autoridades.


El sargento del Ejército Libio José Martínez, el coronel de la Policía Édgar Yesid Duarte, el mayor de la Policía Elkin Hernández Rivas y el subintendente de la Policía Álvaro Moreno.

PAZ EN SUS TUMBAS

sábado, 26 de noviembre de 2011

UN CAMPESINO LLAMADO JOSE LIBIO MARTINEZ EL HEROE DEL EJERCITO ASESINADO HOY POR LAS FARC



Damas y caballeros:

Este fin de semana estaba planeado para escribir sobre carreras en las que padres e hijos correrán, pero la vida, una vez mas la vida nos enseña que frágiles somos, y hoy sábado 26 de noviembre de 2011 el drama  de un padre y su hijo a los cuales las infames cadenas del secuestro nunca les permitieron conocerse ha tenido un muy triste final.

A quien escribe estas líneas, y a millones de colombianos los ha azotado hoy una terrible noticia, noticia que llega de lo mas inhóspito de las selvas colombianas: Luego de casi catorce años de cautiverio de un hombre, un sencillo campesino que algún día decidió servirle a la patria en el Glorioso Ejército Nacional, y quien fuera secuestrado por las FARC fue vilmente asesinado por sus captores.

El 21 de diciembre de 1997 durante la cruenta toma de Patascoy, en Nariño se llevaron secuestrado al Cabo del Ejército Jose Libio Martinez, esa horrible noche las gélidas alturas del páramo se convirtieron en un infierno cuando los guerrilleros atacaron.

A los pocos meses de ese secuestro, el martes 24 de marzo de 1998 nació el hijo de Jose Libio: Johann Steven Martínez, este año 2011 Johann cumplió trece años de edad empezando a dejar una angustiosa niñez esperando el regreso de su padre.

El poeta español Miguel Hernández a mediados del siglo pasado perecía en las cárceles del Franquismo y alejado de su esposa e hijo. Estando privado de la libertad Miguel Hernández escribió un bello poema dedicado a su bebé, al cual los barrotes de la infamia le impedían ver, el poema refleja en cierta manera el drama que vivió Jose Libio durante estos casi catorce años de secuestro que hoy han tenido ese trágico desenlace.

De manera similar al poeta español Miguel Hernández, le enviaba el poema de las Nanas de la Cebolla a su hijo, la última noticia que tuvo Johann de su papá fue una prueba de supervivencia recibida a mediados de 2010, en la cual le enviaba un poema que el mismo Jose Libio le escribió, y que iniciaba recordando ese 24 de marzo de 1998 que Johann naciera.

Esta es una invitación a que le regalemos unos segundos de nuestro tiempo a escuchar los versos de Miguel Hernández que en marzo pasado  habíamos enviado con motivo del cumpleaños número 13 de Johann, elevando una plegaria a Dios por que  Jose Libio y sus tres compañeros asesinados descansen en paz,  y que los demás secuestrados recuperen ese preciado derecho de la libertad.

Hoy fueron encontrados los cuerpos sin vida de estos cuatro héroes de la patria, quienes luego de años y años de secuestro fueron asesinados con tiros de gracia, estos mártires son:

Coronel de la Policía
Edgar Yesid Duarte
13 años secuestrado desde el 14 de octubre de 1998


Teniente de la Policía
Elkin Hernández
13 años secuestrado desde el 14 de octubre de 1998

Intendente de la Policía
Álvaro Moreno
12 años secuestrado desde el 9 de diciembre de 1999

Sargento viceprimero del Ejército
Jose Libio Martinez
13 años, once meses y cinco días secuestrado desde el 21 de diciembre de 1997

Que Dios los tenga en su gloria, la patria herida llora su partida.


La lista de los  militares y policías que aún permanecen secuestrados:

Intendente de la Policía
Carlos José Duarte
11 años secuestrado

Intendente de la Policía
Jorge Trujillo Solarte
11 años secuestrado

Sargento de la Policía
Jose Libardo Forero
11 años secuestrado

Sargento viceprimero del Ejército
Luis Arturo García
12 años secuestrado


Sargento de la Policía
Luis Alberto Erazo
12 años secuestrado


Intendente de la Policía
Wilson Rojas Medina
11 años secuestrado

Sargento viceprimero del Ejército
Robinson Salcedo
12 años secuestrado

Sargento viceprimero del Ejército
Luis Alfonso Beltrán
12 años secuestrado

Intendente de la Policía
Jorge Humberto Romero
11 años secuestrado

Sargento de la Policía
Cesar Augusto Lasso
12 años secuestrado

Sargento viceprimero del Ejército
Luis Alfredo Moreno
12 años secuestrado


Cada día son mas débiles los ecos de las marchas del 4 de marzo de 2008 cuando toda Colombia se movilizó a exigir la libertad de estos seres humanos, hoy sábado la patria llora la muerte de cuatro de ellos y sufre por la suerte de los que aún permanecen con vida amarrados a las infames cadenas del secuestro, no los olvidemos.

Ojalá este próximo seis de diciembre todos salgamos a las calles a decirle a los violentos secuestradores que no estamos de acuerdo con ellos, que queremos a los secuestrados libres ya!

MARIO MESA

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Respirando por la herida

 

He llegado a la conclusión que misia Piedad definitivamente es masoquista, pues le gusta que le den madera a toda hora, porque de otra manera no se comportara como lo hace en los medios, o es como la cortesana que cita Don Quijote en uno de sus diálogos con Sancho, cuando un famoso poeta de la época hizo sátiras maliciosas a las cortesanas y no la nombró a ella; muy molesta le reclamo al poeta por no haberla mencionado, y le exigió que la incluyera, como quien dice: "que hablen de mí, aunque sea mal, pero que hablen".

Prometí no volverme a referir a esta señora, pero al escuchar el sábado 12 de noviembre las declaraciones dadas en una entrevista al periodista de RCN, Antonio José Caballero, me di cuenta de que perdimos a la negrita, ya no hay nada que hacer. Según ella tenía todo listo para que su adorado Cano entregara a los secuestrados y llegó el Presidente Santos, sin consultarle, sin pedirle permiso, le tumbó la vuelta al ordenar cascarle al legendario narcoterrorista, y por esto se va lanza en ristre contra los militares, dizque porque expresan una risa diabólica cuando dan declaraciones a los medios sobre el exitoso operativo Odiseo, con el que se dio de baja al bandido, y al Presidente Santos lo acusa de querer la muerte de los militares secuestrados porque no le comió cuento a las falaces intenciones de Cano de hablar de paz. Su muerte dejó un gran vacío en el oportunismo de misia Piedad, a quien no se le conoció una sola palabra en contra de la arremetida de los narcoterroristas contra la población civil y la tropa en el Cauca donde ha muerto gran cantidad de "colombianos y colombianas".

Nuestra estafeta de Cano manifiesta en la entrevista con Caballero: "Llegué a Colombia exactamente el día del asesinato del comandante Alfonso Cano, en las horas de la mañana, cuando ya me habían empezado a contactar, para comenzar los asuntos pendientes como la liberación del grupo final de rehenes, era una decisión ya tomada por Cano", que casualidad, ni modo de preguntarle al muertito.
Esta señora mediante su trasnochado discurso de voluntad de paz de los bandidos tiene engrupidos a los familiares de los secuestrados tratando en una forma tendenciosa e irresponsable, de echarle la culpa al Presidente Santos, ya se le fue Uribe y la negra ahí. No ha podido entender que los secuestradores son sus colegas y no el gobierno, que son ellos quienes tienen que soltarlos.

Ese dolor de viuda múltiple y de querer hacer aparecer como mártir al criminal más desalmado que ha tenido el país, reivindicando su voluntad de paz es una falta de respeto con el dolor de los secuestrados, sus familias y todos los colombianos. Este comportamiento lo que demuestra es que a ella y a sus colombianos y colombianas les importa un pepino la suerte de los campesinos vecinos de los pueblos del Cauca que son bombardeados.
Qué pena que el valeroso comportamiento de nuestras Fuerzas Militares, la acertada dirección del General Navas en la inteligencia, la táctica y la estrategia en las operaciones les haya desbaratado el montaje de la nueva entrega.