miércoles, 24 de octubre de 2012

TIMOCHENKO EN LA MIRA DE LA CORTE PENAL INTERNACIONAL


La Corte Penal Internacional condenó a uno de los señores de la guerra colombiana, Rodrigo Londoño Echeverry, alias 'Timochenko', a 14 años de cárcel por reclutar niños soldados. 'Timochenko' fue hallado culpable de secuestrar a niños y niñas menores de 15 años y obligarlos a luchar en la guerra de la República de Colombia en las últimas dos décadas.
Con este encabezado, pero cambiando el personaje, fue dada a conocer la noticia sobre la primera sentencia de la Corte Penal Internacional -CPI- que condenó al señor de la guerra congolés Thomas Lubanga Dyilo a 14 años de cárcel por secuestrar a niños y niñas menores de 15 años y obligarlos a luchar en una guerra en la República Democrática del Congo, en el 2002 y el 2003. Este es un escenario posible para Rodrigo Londoño Echeverry y para otros tantos "señores de la guerra colombiana" de izquierda y de derecha que, por largos años, han utilizado a niños, niñas y adolescentes -NNA-, vulnerándoles todos sus derechos.
De acuerdo con distintas fuentes, los grupos armados ilegales en la actualidad tendrían en sus filas entre 5.000 y 15.000 niños, niñas y adolescentes. La Defensoría del Pueblo de Colombia sostiene que son 8.000, la organización internacional Human Rigths Watch dice que son 11.000, el estudio Maya-Nasa, de las comunidades indígenas, plantea que son más de 14.000, el último informe del Tribunal Internacional sobre la Infancia afectada por la Guerra y la Pobreza calcula la vinculación entre 14.000 y 17.000 NNA en toda Colombia, y para el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, entre el 2009 y el 2011 "el reclutamiento y la utilización de niños por grupos armados ilegales siguen siendo generalizados y sistemáticos".
Sin embargo, el estudio más completo que existe, realizado por la firma Econometría en el 2009 para el ICBF, 'Actualización de tendencias en la participación de niños, niñas y adolescentes en los grupos armados ilegales en Colombia', sostiene que entre las bacrim, las Farc y el Eln tendrían en sus filas, en un escenario bajo, 5.000 NNA, y en uno alto, 6.600, que representan 1 de cada 3 adultos que actúan en estos grupos, sin tener en cuenta su vinculación en redes de apoyo. Cualquiera que sean las cifras, tarde o temprano los señores de la guerra van a tener que responder ante la justicia por este delito de lesa humanidad, y ojalá se haga ante tribunales colombianos y, si no, la CPI, cojeando, llegará.
Este tema, frente a un eventual proceso de paz debería asumirse desde ya por las partes involucradas; por parte de las Farc y del Eln, sin esperanzas y aplicando cierta ingenuidad de mi parte, deberían dejar que los NNA que actualmente tienen se desvinculen para que sean atendidos por el Estado a través del Programa de Atención NNA Víctimas de la Violencia, del ICBF, y deberían pasar de la retórica a los hechos y dejar de reclutar NNA para la guerra. Desde ya, sé que amanecerá y veremos actuar a la CPI.
Por parte del Estado, hay que fortalecer ya el buen programa que desde hace 10 años ejecuta el ICBF y que tendría que atender a varios miles de NNA desvinculados, con la participación activa y decidida de las instituciones estatales nacionales, departamentales y municipales obligadas a restituir los derechos vulnerados, como es el caso de educación, salud, cultura, Sena, entre otros, y, desde luego, de manera paralela, debe hacer los esfuerzos necesarios para que Farc, Eln y bacrim dejen esta práctica criminal. Cabe anotar que en estos dos campos el Estado colombiano ha venido trabajando en los últimos años, pero se requieren un mayor esfuerzo y, sobre todo, una mayor coordinación y compromiso entre sus agencias. Esta práctica criminal, ojalá más temprano que tarde, debe terminar.

AGRESION AL EJERCITO NACIONAL POR INDIGENAS EN EL CAUCA


"Nunca usaré las armas contra la población civil, un compañero o mi nación": Sargento García
"Nunca usaré las armas contra la población civil, un compañero o mi nación": Sgto García
Sargento Rodrigo García / Foto AFP
Por: RCN La Radio
En diálogo exclusivo con RCN La Radio, el sargento Rodrigo García afirmó que sus lágrimas representan el sentir de los soldados del Ejército que fueron agredidos por la comunidad indígena en Toribío, Cauca.
El uniformado señaló que "nunca usaré mis armas en contra de la población civil, un compañero o mi Nación".

Dijo que "me sentí humillado... Sentí que humillaron a la patria, a Colombia y a una Institución. Esto no se le hace a un hombre que entrega su vida por los colombianos", anotó.

"Simplemente yo soy un uniformado de la patria encargado de defender el territorio nacional. No vamos a permitir que unos indígenas, que pretenden sabotear y atropellar la Constitución, lo consigan", subrayó.

El sargento García, oriundo de Neiva (Huila) y quien lleva 13 años en el Ejército Nacional, sostuvo que "aquel que porta el uniforme de la patria está expuesto a morir en cualquier momento".

Agregó que a pesar de que la comunidad indígena no tenía armas, los militares fueron agredidos y humillados en varias oportunidades con palos y piedras en medio de los disturbios.

En sus declaraciones a RCN La Radio desde el cerro Berlín, en Toribío, lugar donde se registraron los hechos, el sargento García sostuvo que los soldados están bien entrenados para no utilizar las armas contra la población civil y dijo que el uso de las mismas debe ser el último recurso.

VEINTE HERIDOS EN ATAQUES DE FARC EN CAUCA





Un amanecer violento tuvieron los habitantes del Cauca el pasado 20 de junio con dos atentados y un hostigamiento que dejaron veinte heridos entre civiles y policías, daños en viviendas y afectación del paso desde Cali hacia el sur del país. El primer ataque ocurrió a las 2:45 de la madrugada, cuando fueron activadas tres cargas, cada una con entre 30 y 50 kilos de explosivos, en el puente sobre el río Ovejas, en el kilómetro 73 de la vía que de Popayán conduce a Cali. La explosión dejó graves daños en uno de los estribos de la estructura y un cráter de un metro de ancho. El atentado dejó nueve personas heridas, entre ellas tres integrantes de una misma familia que se movilizaban en una motocicleta, la cual se accidentó cuando intentaban pasar por el puente averiado. También resultaron afectadas 35 casas, una escuela, un parador y dos vehículos de servicio público, parqueados cerca del sitio del atentado.

"Faltaban 15 minutos para las tres cuando la primer carga estalló. Hubo mucho pánico, se fue la luz, quedó todo en tinieblas. A las 3:00 hubo la segunda descarga, y entonces la gente estaba aterrorizada, pues empezaron a gritar, la gente corría aquí al parador, pero también era un punto afectado, con mucha gente ahí", relató Olmedo Lozada, un habitante del sector, quien en la oscuridad ayudó a tres de los heridos más graves, que se movilizaban en una motocicleta por el lugar. El coronel Ricardo Alarcón, comandante de la Policía en el Cauca, manifestó que para el ataque se utilizó un explosivo conocido como R-1. De acuerdo con Alarcón, detrás del hecho estarían las redes de apoyo del frente 6 de las Farc y de la columna móvil Jacobo Arenas.

El atentado ocasionó el cierre del paso vehicular por la carretera Panamericana, entre Cali y el sur del país, durante algunas horas, por lo que unos mil vehículos entre camiones, buses y particulares quedaron parados. La situación llevó a la utilización de un puente antiguo sobre el río Ovejas, luego de una revisión tanto de las autoridades como de ingenieros. Aun cuando el puente alterno sobre el río Ovejas que se utiliza está a menos de 50 metros de la estructura averiada y no implica mayor desvío, las autoridades mantienen paso controlado de los vehículos. Carros particulares y tractomulas de hasta 10 toneladas circulaban sobre la estructura, pero la Policía de Carreteras controlaba el flujo, permitiendo el paso solo de un carro por turno, para evitar sobrecargar el viejo puente. 

Pero los ataques no solo fueron en las vías. En Popayán, en el sitio conocido como el parque de Las Garzas, del barrio Lomas de Granada, siete policías y cuatro civiles resultaron gravemente heridos cuando presuntos milicianos de las Farc instalaron un explosivo al paso de la patrulla en la que se movilizaban. La explosión también ocasionó daños en medio centenar de viviendas y destruyó un taxi y un vehículo particular que se movilizaban por el lugar. Luis Guillermo Céspedes, secretario de Gobierno de Popayán, dijo que "el camión trasladaba a un grupo de policías a realizar un relevo de guardia en un turno que se está realizando en el sector que de Popayán conduce al municipio de El Tambo". 

martes, 23 de octubre de 2012

BOMBARDEO ACABO CON EL FRENTE 37 DE LAS FARC


Bombardeo contra frente 37 de las Farc


Bombardeo dejó ocho guerrilleros muertos, entre ellos Luis Benítez Cañola, 'Silvio' o 'el Francés'.

Un golpe definitivo dio este miércoles el Ejército a los 35 hombres del frente 37 de las Farc que aún sobrevivían en las montañas cercanas a Nechí (Antioquia) después de la ofensiva que terminó con la muerte de su jefe, alias 'Martín Caballero', hace cuatro años. En una operación conjunta entre la Fuerza Aérea y la Armada, el campamento del grupo fue bombardeado. La acción dejó como saldo la muerte de ocho guerrilleros, entre ellos Luis Enrique Benítez Cañola, 'Silvio' o 'el Francés', quien sucedió a 'Caballero'. Otros tres subversivos que sobrevivieron al fuego de la Fuerza Aérea están bajó órdenes de las autoridades. 'Silvio' llevaba 33 años en las Farc y había logrado escapar a la operación Alcatraz, en el 2007, en los Montes de María. Con los sobrevivientes se movió hacía Antioquia para reorganizarse.

El presidente Juan Manuel Santos destacó la noticia en su cuenta de Twitter. Desde Chile, donde está de gira, dijo: "El golpe al frente 37 de las Farc en la práctica acaba con lo que quedaba de esa estructura. Felicitaciones a nuestras Fuerzas Armadas". Según un documento de Inteligencia conocido por EL TIEMPO, desde hace un mes el Ejercito había ubicado el campamento de 'Silvio' cerca de la vereda San Francisco de Nechí. Después de establecer las coordenadas exactas del lugar, se dio vía libre al bombardeo. El ataque se inició a las 11 de la noche del pasado martes, pero solo hasta la madrugada de ayer tropas de la Infantería de Marina y de grupos especializados del Ejército entraron al área, donde estaban los cuerpos de los guerrilleros muertos, y atendieron a los tres heridos.

En la operación se incautaron siete armas largas, material de intendencia, comunicaciones, documentos y una USB. Mientras los heridos fueron transportados a Caucasia (Antioquia), los militares se dieron a la tarea de identificar a 'Silvio' entre los muertos. Este hombre, que participó en el secuestro del exministro Fernando Araújo, tenía varias órdenes de captura por rebelión, secuestro y narcotráfico.

EN ATAQUE DE FARC MURIO BEBE QUE ESTABA NACIENDO



Gobierno calificó de 'atroz' la acción de la guerrilla. Mujer que perdió al bebé continúa grave.

Un niño que apenas estaba naciendo fue una de las cuatro víctimas de un ataque del frente 15 de las Farc, el mismo que la semana pasada liberó al periodista francés Roméo Langlois. El ataque ocurrió en el municipio de La Montañita, en Caquetá, pasada la medianoche del domingo. A esa hora, a la estación de policía del pueblo llegó un joven desesperado en busca de transporte para su hermana Marta Yadira Tapiero Odesa, de 18 años, que estaba a punto de dar a luz. "En el pueblo, a esa hora, es imposible conseguir un taxi y menos una ambulancia. Lo único que hay es el vehículo de la policía. De inmediato, el comandante de la estación atendió la solicitud y salió con tres hombres más", narró el brigadier general José Vicente Segura Alfonso, comandante de la regional dos de la Policía. Minutos después, los agentes llegaron a la casa donde se encontraba la mujer. Los uniformados la ayudaron a subirse al carro junto con la partera, Berenice Almansa Cifuentes, de 63 años. "Pero cuando ya se dirigían hacia el centro de salud fueron atacados por la guerrilla con ráfagas de fusil y granada desde otra vivienda", dijo Segura. En medio del cruce de fuego, la camioneta de la policía fue a dar contra un humilde rancho de madera donde dormía la familia Avendaño Bustos, integrada por dos adultos y dos niños. Mientras tanto, los guerrilleros continuaban disparando contra el automotor. En el ataque, Marta Yadira recibió un disparo en el vientre, que le produjo la muerte a su bebé, el primer hijo que esperaba. La partera Almansa Cifuentes cayó a su lado muerta. Los policías Cristian Alberto Moreno Espinosa (de Puerto Salgar) y Alberto Paz Muñoz (de San Agustín, Huila), que viajaban en el platón de la camioneta y recibieron de frente el ataque, también murieron en medio del fuego. Pese a recibir otros dos impactos de bala, Marta Yadira quedó con vida y fue remitida a Florencia, donde el pronóstico de los médicos sobre su estado de salud es reservado. El comandante de la policía del pueblo y el conductor salieron ilesos. Pero ellos no fueron las únicas víctimas del ataque. La familia Avendaño, contra cuya casa se estrelló la camioneta, también vive su drama. Dentro del rancho dormían Alexánder Avendaño, de 36 años; su esposa, Orfilia Mesa, de 38, y sus hijos, de 7 y 8 años. Todos resultaron heridos por impactos de bala. Entre la vida y la muerte está el niño de 8 años, que recibió un impacto en la cabeza. Tiene pronóstico reservado y podría ser diagnosticado con muerte cerebral.
"Las primeras hipótesis nos dicen que vieron pasar el carro la primera vez y se prepararon; luego, cuando el carro regresaba, iniciaron el ataque. En el rancho desde donde dispararon encontramos rastros de sangre; es seguro que huyeron con mínimo un muerto", dijo el general de la Policía José Vicente Segura Alfonso. Según el alto oficial, los guerrilleros habían llegado al pueblo hace tres días para ejecutar algún ataque y pensaron que habían sido detectados.
'¿Qué tiene eso de revolucionario?'
El vicepresidente Angelino Garzón catalogó este atentado como un hecho "atroz". Garzón cuestionó a las Farc por sus supuestos ideales revolucionarios y dijo que este ataque "es una clara violación de los derechos humanos y de las normas del Derecho Internacional Humanitario". Todas las personas que sufrieron este atentado son gente humilde: campesinos, mujeres, menores de edad, humildes policías. ¿Qué tiene eso de revolucionario? La verdadera postura revolucionaria sería protegerlos", dijo. Por su parte, Carlos Lozano, director del semanario de izquierda Voz, dijo que esta es una demostración del nivel de agudeza del conflicto y de su degradación. "Eso nos pone en la necesidad de que el Gobierno y la guerrilla entiendan que es la hora de abrir una escenario de diálogo de paz", agregó.  Alfredo Rangel, analista político, dijo que el hecho demuestra el salvajismo de las Farc, a las que poco importa la población civil con tal de hacerle daño a la Fuerza Pública. "Este ataque no tuvo en cuenta que en la patrulla iban civiles, que iba una mujer embarazada", afirmó.

domingo, 1 de abril de 2012

Campesino contó torturas de las Farc por negarse a llevar una bomba

'Ahí iba una bomba contra el Ejército'

La tranquila tarde del jueves que Luis Eider Dagua, de 42 años, se proponía pasar pescando en el río Palo, en Caloto (Cauca), se convirtió en un drama que ahora tiene a este campesino bajo cuidado médico y protección especial del Ejército.

Tres hombres de las Farc le cosieron la boca con alambre y luego lo golpearon en el abdomen y la cabeza, y, con una piedra, su mano izquierda

Todo por haberse negado a llevar un caballo bomba hasta la base militar del caserío, que el martes pasado sufrió un hostigamiento de la guerrilla.

"Me cogieron tres milicianos, querían llevarme para la vereda El Tierrero, para que llevara un caballo con una carga de maíz, pero ahí había una bomba contra el Ejército", recordó ayer Dagua, quien permanece en el hospital de Santander de Quilichao.

Y agregó: "Me dijeron que entonces no podían dejarme ir, que me tenían que matar. Me cogieron las manos, yo gritaba y nadie me escuchaba.

Me cosieron la boca, me golpeaban con las rodillas en el estómago. Me dieron con una piedra en las manos y en la cabeza. Pude golpear a uno en la cabeza y me volé".

Ese jueves en la noche, el coronel Jhon Meza, comandante de la Brigada Móvil No. 14, dio a conocer el caso y responsabilizó a "tres terroristas de civil con armas cortas".

El hecho generó el repudio en redes sociales y del presidente Juan Manuel Santos, quien dijo: "Que un grupo que se autoproclama revolucionario, defensor del pueblo, coja a un pobre campesino pescador y lo torture de esa forma porque (...) no quiso prestarse para cometer un acto terrorista, esa es una demostración de barbarie".

Al rechazo se sumó el alcalde de Caloto, Jorge Arias, quien dijo: "No podemos guardar silencio frente a este hecho, y a cualquier tipo de violencia que altere nuestra tranquilidad".

Y el general Miguel Ernesto Pérez, comandante de la III División, afirmó que "se trata de una violación del Derecho Internacional Humanitario".

sábado, 25 de febrero de 2012

Soldado que auxilió a guerrillero herido fue asesinado por las FARC




Ver video en el siguiente link: http://video.latam.msn.com/watch/video/soldado-que-auxilio-a-guerrillero-hace-15-dias-murio-el-lunes-en-combate/1bi1z4gna

El soldado Botero Castro tenía la especialidad de enfermero de combate y hace poco había sido protagonista de una noticia a nivel nacional cuando le salvó la vida a un guerrillero que resultó herido en enfrentamientos con el Ejército Nacional.
“A eso se dedicaba a velar por el bienestar de todos, hasta de quienes lo atacaban, del enemigo, de aquellos que acabaron con su vida”, relataron sus compañeros.

El uniformado Mauricio Botero Castro, de 25 años de edad, fue una de las tres víctimas fatales que dejó el ataque guerrillero el pasado lunes al corregimiento de El Palo en el municipio de Caloto del mencionado departamento.Precisamente estos militares, integrantes del batallón de combate terrestre número 91 ‘Mayor Mauricio Sánchez’ perteneciente a la Brigada Móvil número 14, habían llegado al lugar para repeler el ataque indiscriminado del frente sexto de las Farc contra la pequeña población en inmediaciones del resguardo indígena conocido como Huellas.

Las tropas sostuvieron enfrentamientos por más de 24 horas siendo atacadas con tatucos, explosivos y ráfagas de fusil, por lo que el oficial había evacuado a los habitantes de la zona y le había indicado a los periodistas que cubrían esta situación el alto riesgo en el que se encontraban.
Minutos más tarde de sus advertencias por desgracia uno de los artefactos lanzados por los subversivos desde las montañas cayó cerca de donde se encontraba el grupo de uniformados con el ya mencionado saldo trágico, además de causar heridas a 11 más.

Los altos mandos y demás autoridades repudiaron el crimen y enviaron un mensaje de condolencia a las familias de estos tres héroes de la patria que entregaron sus vidas por proteger a los colombianos.
El uniformado era el quinto de ocho hermanos y aunque era oriundo del Espinal, Tolima, desde hacía mucho tiempo se había radicado junto a sus padres en Montenegro, en la casa número 6 de la manzana Q del barrio La Julia.
Allí en medio de honores militares es velado y se espera que uno de sus hermanos arribe a la localidad quindiana para hoy en horas de la tarde llevar a cabo sus exequias.

El comandante del batallón de ingenieros número 8 ‘Francisco Javier Cisneros’, teniente coronel William González Montoya, ha estado frente a la situación brindando el apoyo necesario a la familia y a los allegados en representación de la institución.

A la ceremonia de despedida programada para las 3:30 p.m. voceros de las autoridades han indicado que asistirán entre otros el comandante de la Tercera Brigada, brigadier general Ricardo Jiménez Mejía; el comandante de la Octava Brigada, coronel Marcos Evangelista Pinto Lizarazo, entre otros.

Sus parientes, amigos y conocidos lo recordaron como una persona alegre, servicial, trabajadora y luchadora que tenía como principal meta sacar a su familia adelante.