jueves, 8 de diciembre de 2011

'Mientras corría, las balas me zumbaban': Luis Alberto Erazo



VEA AQUI EL VIDEO CON EL RELATO DEL SARGENTO ERAZO:
http://www.eltiempo.com/justicia/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-10843352.html

Luego de ser sometido a una valoración médica, que arrojó que su estado de salud es satisfactorio y sin patología sicótica, el sargento Luis Alberto Erazo narró el lunes cómo logró salvarse de la masacre cometida por las Farc. Contó que pensó que sus cuatro compañeros de cautiverio -el coronel Édgar Duarte, el mayor Elkin Hernández, el sargento José Libio Martínez y el intendente Álvaro Moreno- habían corrido al igual que él. No lo hicieron. Fueron asesinados a "mansalva". Este es su relato:
Doy gracias a Dios y a la Virgen de Las Lajas. Ella tuvo su bendición para mí, para llevarme de la mano y sacarme de ese momento de angustia y desesperación, cuando las balas me zumbaban y me herían el cuerpo. Saqué las fuerzas que necesité y pude correr por la selva y salvar mi vida.
Ese sábado (26 de noviembre), a las 6 de la mañana, nos dijeron que no debíamos levantarnos temprano porque no había marcha. Que íbamos a permanecer ahí, en el campamento al que habíamos llegado el día anterior.
Yo me dediqué a hacer otras labores en la caleta (cama), cuando viene mi teniente (Elkin) Hernández y me dice que nos dijeron que estuviéramos en alistamiento de primer grado, porque una escuadra ya se había ido con unos equipos para el oriente.
Entonces yo le dije: ¿o sea que yo perdí todo el trabajo que hice? Y empecé nuevamente a bajar la carpa, a doblarla y a empacar mis cosas en el equipo. Agarré una toalla y la empiezo a meter en el equipo, cuando empiezan los disparos como a unos 10 metros de donde yo estaba.

Pensé: bueno, eso lo tienen de costumbre por aquí. Pero sucede que sentí el totazo que me da en la cara y otro en el cuello y digo: 'no, la cosa ya es conmigo'. Veo que alguien está disparándome detrás de una palma y arranco a correr, me caigo, me levanto y sigo corriendo. Empiezo por una loma y él (guerrillero) detrás, queme, queme y queme disparos. Logré sacarle una distancia, pero él me alcanza y de nuevo me empieza a quemar (disparar).
Vuelvo y le saco distancia y lo pude evitar, me le camuflé por ahí (en un árbol) y esperé hasta las 5 de la tarde. Cuando ya no se escuchaba nada me puse a caminar y encontré el 'talado' que estaban haciendo los militares para el helipuerto y hasta ahí llegué.
Primero pensé que eran guerrilleros porque estaban usando machetes, pero luego vi a uno con uniforme, casco y visores nocturnos. La guerrilla no tiene de eso.

Voy para allá. Ellos me miran y cogen sus armas. 'Policía, policía', grité. 'Ejército', me respondió el soldado. No lo podía creer. Les pregunté a los soldados qué había pasado con mis compañeros, pero me dijeron que no habían encontrado nada. Yo pensé que ellos también habían corrido hacia el monte.
Creo que como estos sinvergüenzas nos tenían engañados de que cuando escucháramos disparos no corriéramos hacia el monte, sino que corriéramos hacia el lado donde estaban ellos, mis compañeros quizás corrieron hacia el lado donde estaban y allí los mataron a mansalva y sobreseguro. A mí se me olvidó la consigna que me habían dado y corrí hacia el otro extremo. Yo no los vi, vine a enterarme aquí (de sus muertes), cuando la trabajadora social me contó en el hospital.
Ahora, en libertad, les digo a mis compañeros que siguen en cautiverio que tengan valor, que tengan fe en Dios, que así como yo salí ellos van a salir. Les digo que lo que nos pasó a nosotros no les va a pasar a ellos, que confíen en eso y que muy pronto los vamos a tener de regreso.
Así fue el reencuentro con su familia
Once años, once meses y 17 días después, el sargento de la Policía Luis Alberto Erazo Maya volvió a hablar con Liliana y Lizeth, sus dos hijas. Ese fue el tiempo que duró secuestrado el único sobreviviente del asesinato de rehenes cometido por el frente 63 de las Farc en el sur del Caquetá.
El reencuentro se produjo el domingo, sobre las 4 de la tarde, en la Clínica de la Policía en Bogotá y Erazo, que dejó en su natal Nariño a dos niñas, se encontró con un par de jóvenes que lo pusieron al tanto de cómo cambió la familia tras más de una década de ausencia.
Se enteró, por ejemplo, de que ya es abuelo -su nieto se llama Jefferson-, y su mamá, doña Blanca Maya, le contó que el loro y los gansos que dejó en la casa todavía están vivos y esperándolo.
"Dios existe", repitió Erazo una y otra vez. Rezar, contó, fue su única esperanza. De hecho, entre los objetos que trajo de la selva en una mochila que él mismo tejió había un misal.
"Oraba hasta por los guerrilleros", les dijo ayer a quienes lo visitaron en el hospital. Entre ellos estuvieron el presidente Juan Manuel Santos y varios generales.
En la cara y en el cuello el sargento tiene rastros de las esquirlas de las granadas que le lanzaron los guerrilleros. Trae en su frente las picadas de los insectos de la selva. En cautiverio, además, perdió varias piezas dentales.

Lo que más impresionó a los que lo vieron fue la tristeza de su mirada y su delgadez. Y su desolación fue aún mayor cuando le informaron, en el hospital, que sus compañeros de cautiverio estaban muertos.


Del cautiverio, Erazo trajo una tabla de 30 por 20 centímetros que por un lado tenía pintado un escudo de la Policía y por el otro un tablero de ajedrez. Empacó parte de la ropa que usó durante el secuestro y su diario, además de una brújula artesanal.

Farc asesinan 4 militares secuestrados en Solano

Los integrantes de la fuerza pública murieron luego de intensos combates que se registraron en la zona al sur del Caquetá, tras recibir un tiro de gracia. Los occisos permanecieron durante más de una década bajo el poder de las Farc.
Ayer en horas de la mañana, se confirmó la muerte de cuatro integrantes de la fuerza pública que estaban bajo el poder de las Farc. Los hechos se registraron en zona rural del municipio de Solano, en donde se adelantaban enfrentamientos entre la fuerza pública y las Farc, al parecer para intentar rescatar a estos uniformados, que durante más de 10 años permanecieron sin la posibilidad de tener contacto con sus familias.

Las víctimas
Entre los asesinados está el sargento mayor del Ejército José Libio Martínez Estrada, quien, con casi 14 años en poder de las Farc, era la persona que llevaba más años cautiva en Colombia y murió sin poder conocer a su hijo, quien había solicitado a las Farc la liberación de su padre. Martínez fue secuestrado el 21 de diciembre de 1997 en un sangriento asalto a la base militar de Patascoy, en el departamento de Nariño, cuando su esposa estaba embarazada.
Los demás eran integrantes de la Policía Nacional, ellos son el coronel Édgar Yesid Duarte y el mayor Elkin Hernández Rivas, que fueron hechos cautivos el 13 de octubre de 1998, y el intendente jefe Álvaro Moreno, secuestrado el 9 de diciembre de 1999, los tres en Caquetá, donde hoy encontraron la muerte.
Aunque el Ministro de la Defensa, no se refirió sobre el operativo que al parecer tenía como objetivo lograr el rescate de los secuestrados, dijo que  “la Fuerza Pública tiene la legitimidad y la obligación constitucional de defender los derechos de los colombianos en todo el territorio nacional, por ello es necesario adelantar operaciones militares y policiales en todo el país, precisamente para defender los Derechos Humanos y las libertades de todos los colombianos”.

El recuento
“Hace 45 días tropas de las Fuerzas Militares adelantaban una operación en la zona general del municipio de Solano, Caquetá. En esa zona se venían adelantando operaciones en busca de una estructura de las Farc de acuerdo a informaciones que se tenían previamente. En esas informaciones se decía que existía la posibilidad de que esa estructura tuviera en su poder a secuestrados de la Fuerza Pública.
El pasado 26 de noviembre,  alrededor de las diez de la mañana, luego de haber encontrado huellas la noche anterior, las tropas se aproximaron y entraron en combate; minutos después,  luego de que se hace el registro, se encuentran en un punto concentrados cuatro cadáveres, cuatro personas asesinadas, tres de ellas con disparos en la cabeza, uno de ellas con disparos en la espalda.  Los occisos, resultan ser miembros de la Fuerza Pública que se encontraban secuestrados por las Farc”, afirmó el Ministro de la Defensa.

Con tiros de gracia
El ministro Juan Carlos Pinzón, confirmó que los secuestrados, fallecieron en estado de indefensión; “fueron vilmente asesinadas con tiros de gracia. Tres de ellos recibieron un disparo en al frente y uno dos en al espalda; había cadenas en el sitio. En el resultado de este combate quedó herido un soldado y adicionalmente fue capturada una integrante de esa organización terrorista que portaba un arma de fuego, un fusil”.
Agregó que “lamentamos profundamente que mueran miembros de estas instituciones, que hayan sido asesinadas de manera indefensa, sin ninguna posibilidad de defender su integridad”, indicó el Ministro de la Defensa Juan Carlos Pinzón.
El ministro afirmó que “unidades de la policía judicial y el CTI, llegaron a la zona al parecer para realizar un análisis detallado de la escena de los hechos y sobre todo una inspección a los cadáveres, a los cuerpos de estas personas asesinadas”.
Agregó  que “en Colombia no pueden quedar estos hechos en la impunidad, estos hechos deben ser absolutamente judicializados”

‘Arturo Rojas’ los vigilaba
El Ejército Nacional identificó a Salomón Guaca Artunduaga, alias ‘Arturo Rojas’, como el responsable directo de vigilar a los uniformados que permanecían en poder de las Farc y que fueron asesinados durante su secuestro. Alias ‘Arturo Rojas’ es uno de los jefes del frente 63 de las Farc, el cual es comandado por alias ‘Porcelana’, según lo confirmaron las autoridades.


El sargento del Ejército Libio José Martínez, el coronel de la Policía Édgar Yesid Duarte, el mayor de la Policía Elkin Hernández Rivas y el subintendente de la Policía Álvaro Moreno.

PAZ EN SUS TUMBAS

sábado, 26 de noviembre de 2011

UN CAMPESINO LLAMADO JOSE LIBIO MARTINEZ EL HEROE DEL EJERCITO ASESINADO HOY POR LAS FARC



Damas y caballeros:

Este fin de semana estaba planeado para escribir sobre carreras en las que padres e hijos correrán, pero la vida, una vez mas la vida nos enseña que frágiles somos, y hoy sábado 26 de noviembre de 2011 el drama  de un padre y su hijo a los cuales las infames cadenas del secuestro nunca les permitieron conocerse ha tenido un muy triste final.

A quien escribe estas líneas, y a millones de colombianos los ha azotado hoy una terrible noticia, noticia que llega de lo mas inhóspito de las selvas colombianas: Luego de casi catorce años de cautiverio de un hombre, un sencillo campesino que algún día decidió servirle a la patria en el Glorioso Ejército Nacional, y quien fuera secuestrado por las FARC fue vilmente asesinado por sus captores.

El 21 de diciembre de 1997 durante la cruenta toma de Patascoy, en Nariño se llevaron secuestrado al Cabo del Ejército Jose Libio Martinez, esa horrible noche las gélidas alturas del páramo se convirtieron en un infierno cuando los guerrilleros atacaron.

A los pocos meses de ese secuestro, el martes 24 de marzo de 1998 nació el hijo de Jose Libio: Johann Steven Martínez, este año 2011 Johann cumplió trece años de edad empezando a dejar una angustiosa niñez esperando el regreso de su padre.

El poeta español Miguel Hernández a mediados del siglo pasado perecía en las cárceles del Franquismo y alejado de su esposa e hijo. Estando privado de la libertad Miguel Hernández escribió un bello poema dedicado a su bebé, al cual los barrotes de la infamia le impedían ver, el poema refleja en cierta manera el drama que vivió Jose Libio durante estos casi catorce años de secuestro que hoy han tenido ese trágico desenlace.

De manera similar al poeta español Miguel Hernández, le enviaba el poema de las Nanas de la Cebolla a su hijo, la última noticia que tuvo Johann de su papá fue una prueba de supervivencia recibida a mediados de 2010, en la cual le enviaba un poema que el mismo Jose Libio le escribió, y que iniciaba recordando ese 24 de marzo de 1998 que Johann naciera.

Esta es una invitación a que le regalemos unos segundos de nuestro tiempo a escuchar los versos de Miguel Hernández que en marzo pasado  habíamos enviado con motivo del cumpleaños número 13 de Johann, elevando una plegaria a Dios por que  Jose Libio y sus tres compañeros asesinados descansen en paz,  y que los demás secuestrados recuperen ese preciado derecho de la libertad.

Hoy fueron encontrados los cuerpos sin vida de estos cuatro héroes de la patria, quienes luego de años y años de secuestro fueron asesinados con tiros de gracia, estos mártires son:

Coronel de la Policía
Edgar Yesid Duarte
13 años secuestrado desde el 14 de octubre de 1998


Teniente de la Policía
Elkin Hernández
13 años secuestrado desde el 14 de octubre de 1998

Intendente de la Policía
Álvaro Moreno
12 años secuestrado desde el 9 de diciembre de 1999

Sargento viceprimero del Ejército
Jose Libio Martinez
13 años, once meses y cinco días secuestrado desde el 21 de diciembre de 1997

Que Dios los tenga en su gloria, la patria herida llora su partida.


La lista de los  militares y policías que aún permanecen secuestrados:

Intendente de la Policía
Carlos José Duarte
11 años secuestrado

Intendente de la Policía
Jorge Trujillo Solarte
11 años secuestrado

Sargento de la Policía
Jose Libardo Forero
11 años secuestrado

Sargento viceprimero del Ejército
Luis Arturo García
12 años secuestrado


Sargento de la Policía
Luis Alberto Erazo
12 años secuestrado


Intendente de la Policía
Wilson Rojas Medina
11 años secuestrado

Sargento viceprimero del Ejército
Robinson Salcedo
12 años secuestrado

Sargento viceprimero del Ejército
Luis Alfonso Beltrán
12 años secuestrado

Intendente de la Policía
Jorge Humberto Romero
11 años secuestrado

Sargento de la Policía
Cesar Augusto Lasso
12 años secuestrado

Sargento viceprimero del Ejército
Luis Alfredo Moreno
12 años secuestrado


Cada día son mas débiles los ecos de las marchas del 4 de marzo de 2008 cuando toda Colombia se movilizó a exigir la libertad de estos seres humanos, hoy sábado la patria llora la muerte de cuatro de ellos y sufre por la suerte de los que aún permanecen con vida amarrados a las infames cadenas del secuestro, no los olvidemos.

Ojalá este próximo seis de diciembre todos salgamos a las calles a decirle a los violentos secuestradores que no estamos de acuerdo con ellos, que queremos a los secuestrados libres ya!

MARIO MESA

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Respirando por la herida

 

He llegado a la conclusión que misia Piedad definitivamente es masoquista, pues le gusta que le den madera a toda hora, porque de otra manera no se comportara como lo hace en los medios, o es como la cortesana que cita Don Quijote en uno de sus diálogos con Sancho, cuando un famoso poeta de la época hizo sátiras maliciosas a las cortesanas y no la nombró a ella; muy molesta le reclamo al poeta por no haberla mencionado, y le exigió que la incluyera, como quien dice: "que hablen de mí, aunque sea mal, pero que hablen".

Prometí no volverme a referir a esta señora, pero al escuchar el sábado 12 de noviembre las declaraciones dadas en una entrevista al periodista de RCN, Antonio José Caballero, me di cuenta de que perdimos a la negrita, ya no hay nada que hacer. Según ella tenía todo listo para que su adorado Cano entregara a los secuestrados y llegó el Presidente Santos, sin consultarle, sin pedirle permiso, le tumbó la vuelta al ordenar cascarle al legendario narcoterrorista, y por esto se va lanza en ristre contra los militares, dizque porque expresan una risa diabólica cuando dan declaraciones a los medios sobre el exitoso operativo Odiseo, con el que se dio de baja al bandido, y al Presidente Santos lo acusa de querer la muerte de los militares secuestrados porque no le comió cuento a las falaces intenciones de Cano de hablar de paz. Su muerte dejó un gran vacío en el oportunismo de misia Piedad, a quien no se le conoció una sola palabra en contra de la arremetida de los narcoterroristas contra la población civil y la tropa en el Cauca donde ha muerto gran cantidad de "colombianos y colombianas".

Nuestra estafeta de Cano manifiesta en la entrevista con Caballero: "Llegué a Colombia exactamente el día del asesinato del comandante Alfonso Cano, en las horas de la mañana, cuando ya me habían empezado a contactar, para comenzar los asuntos pendientes como la liberación del grupo final de rehenes, era una decisión ya tomada por Cano", que casualidad, ni modo de preguntarle al muertito.
Esta señora mediante su trasnochado discurso de voluntad de paz de los bandidos tiene engrupidos a los familiares de los secuestrados tratando en una forma tendenciosa e irresponsable, de echarle la culpa al Presidente Santos, ya se le fue Uribe y la negra ahí. No ha podido entender que los secuestradores son sus colegas y no el gobierno, que son ellos quienes tienen que soltarlos.

Ese dolor de viuda múltiple y de querer hacer aparecer como mártir al criminal más desalmado que ha tenido el país, reivindicando su voluntad de paz es una falta de respeto con el dolor de los secuestrados, sus familias y todos los colombianos. Este comportamiento lo que demuestra es que a ella y a sus colombianos y colombianas les importa un pepino la suerte de los campesinos vecinos de los pueblos del Cauca que son bombardeados.
Qué pena que el valeroso comportamiento de nuestras Fuerzas Militares, la acertada dirección del General Navas en la inteligencia, la táctica y la estrategia en las operaciones les haya desbaratado el montaje de la nueva entrega.

El PC2 y las Farc

Colombia no está combatiendo contra 'llaneros solitarios'. Cada organismo creado durante los 80 años de historia por el PC2 tiene un papel.

Cada organismo creado durante los 80 años de historia por el PC2 tiene un papel.

Repetidos informes reportan que alias 'Timochenko', nuevo jefe de las Farc, "desde joven se involucró con la izquierda, al entrar a las Juventudes Comunistas (Juco)".

En El Espectador, Lisandro Duque certifica que alias 'Alfonso Cano' militó en las juventudes del Partido Comunista: "ambos fuimos miembros de la Juco en los setentas", dijo.

Una hagiografía que intentó construir Hugo García (El Espectador) sobre Manuel e Iván Cepeda nos recuerda que Manuel y Yira, padres de Iván, "se conocieron en Bogotá en la Juventud Comunista (Juco)" y que después de vivir décadas en la URSS y Cuba, la familia regresó a Bogotá y, "para 1975, a sus 13 años (...), Iván ya hacía parte de la Juco y seguía a pie juntillas el ejemplo de sus padres".

En Wikipedia leemos que 'Iván Márquez' "en 1977 se vinculó a las Juventudes Comunistas (Juco). Allí hizo parte de las redes de apoyo de las Farc (...); fue congresista en la década de 1980 (...) por la UP junto a Braulio Herrera".

En entrevista para estudiantes de comunicación, Carlos Lozano, director de Voz, semanario del PC, recuerda cómo tuvo "bajo (su) responsabilidad la coordinación de la separata 'Juventud', que salía mensualmente, y la página semanal juvenil de 'Voz proletaria'. La elaborábamos con un equipo de estudiantes, hombres y mujeres, de mucha calidad, entre ellos, Jorge Enrique Botero". Lozano y Botero, claro, también fueron Juco.

Wikipedia dice de alias 'Joaquín Gómez', tercero al mando de las Farc, que "fue profesor durante años en la U. de la Amazonia, al tiempo que militaba en la Juventud Comunista (Juco)".

El jerarca comunista Álvaro Delgado recuerda, enternecido, su paso por Armenia, en donde conoció el fervor comunista de Jorge Rojas, director de Codhes, y del psicópata alias 'Braulio Herrera'.

Wikipedia informa que alias 'Raúl Reyes' "nació en La Plata (Huila).
Ingresó a la Juventud Comunista de Colombia (Juco) a los 16 años. Posteriormente, se inició en el movimiento sindical mientras trabajaba para una planta de leche de Nestlé".

A la inteligencia militar nunca le pareció que ese común denominador fuera coincidencia. Algunos políticos, periodistas y académicos, en cambio, aseguran que sí; que todos pasaron por la misma escuela de formación política hace años, pero que sus caminos se separaron. Esa es una vía argumental para permitir que la acción encubierta del PC2 sea refugio imbatible para atacar al Estado y para defender a la guerrilla.

El Colectivo de abogados del Partido Comunista (Juco) es el mejor estratega militar: han definido como criminal toda acción del Estado; personalizan en un oficial el presunto crimen y se apoderan de la vocería de las 'víctimas'. Lograda la sanción penal, quedan legitimados para reclamar millones de dólares al Estado.

Ese dinero no es para enriquecimiento propio, como se está diciendo. ¡No! Con él se financian más denuncias, defensas de guerrilleros y viajes de propaganda negra contra el propio Estado.

El colectivo creó un círculo vicioso infernal, pues pretende destruir la moral de combate de las tropas, la autoestima de los gobiernos y la confianza de los ciudadanos.

¿Por qué en un comunicado del 4 de noviembre, Movice, Sintraunicol y una asociación de 'derechos humanos' lanzaron un S.O.S. para 'salvar a niños campesinos de un bombardeo' en el sitio preciso en donde se escondía 'Cano'? ¡Cumplía su tarea! ¡Quería salvar a 'Cano' de la prisión o de la muerte!

Colombia no está combatiendo contra 'llaneros solitarios'. Cada organismo creado durante los 80 años de historia por el PC2 tiene un papel. Incluso, también, alguna finalidad tuvo inventarse el fantasma del PC3.

martes, 22 de noviembre de 2011

Cayó "Alfonso Cano"



El operativo en el que murió el máximo jefe de las Farc, alias Alfonso Cano, no fue producto de la casualidad o un golpe de suerte, como se ha interpretado por parte de algún sector de la opinión que ha especulado al respecto, debido a la incertidumbre y versiones encontradas que comenzaron a circular desde el medio día.
A pesar de que cerca de las 12 del día del pasado viernes la emisora W Radio dio a conocer una información de carácter extraordinario de acuerdo con la cual el jefe guerrillero estaba gravemente herido luego del lugar en el que se encontraba escondido hubiera sido bombardeado desde tempranas horas de la mañana, el Ministerio de Defensa prefirió evitar hacer cualquier tipo de comentario oficial hasta las 7:00 de la noche.
No obstante a que el mismo medio de comunicación informó que durante el operativo habría fallecido la compañera sentimental de Cano, desde el Comando General de las Fuerzas Militares la versión parecía desvanecerse debido no solo al hermetismo que había sino al hecho de resaltar que las operaciones tenían un carácter rutinario.
De tal manera que para nadie fue una sorpresa el que cuando el ministro Juan Carlos Pinzón por fin dio a conocer los resultados del operativo el nombre de Cano solo fuera mencionado para destacar el hecho de que su jefe de seguridad había fallecido junto a su operador de radio y quien al parecer sería la compañera sentimental del guerrillero.
Pasadas las 9:00 de la noche y cuando todo el mundo consideraba que la muerte de Alfonso Cano había sido una nueva falsa alarma, la Fiscalía General de la Nación sorprendía a un país que se aprestaba a disfrutar del puente festivo con la noticia de que tras un cotejo de las huellas se había llegado a la conclusión de que el guerrillero había muerto.
Versiones del Ministerio de Defensa daban cuenta de que a pesar de que unos pocos generales tenían conocimiento de la muerte de Cano, el ministro Pinzón impartió una orden tajante de no confirmar la versión hasta que no se tuviera plenamente identificado al guerrillero, quien para sorpresa de quienes se encontraban tras su rastro lucía afeitado sin barbas y las acostumbradas gafas a las que era asociado desde hacía décadas.
“OPERACIÓN ODISEO”
Sólo hasta el filo de la media noche y luego de que la noticia se esparciera como pólvora por todas las redacciones de los medios de comunicación del país, el titular de la cartera de Defensa daba a conocer los detalles de una operación sin precedentes en la historia de Colombia, conocida con el nombre clave de “Odiseo”, confirmando en buena medida la versión difundida inicialmente por la W Radio.
En efecto, desde las 8:30 de la mañana se registró un intenso bombardeo por parte de la Fuerza Aérea en el que murieron algunos de los miembros más cercanos al esquema de seguridad de Cano, incluidos uno de sus escoltas personales, el radio operador a cargo de las comunicaciones del jefe subversivo y su compañera sentimental conocida con el alias de Patricia.
A pesar de que desde el pasado jueves se tenía conocimiento de la posible ubicación de Alfonso Cano, no había plena certeza de que en realidad se encontrara en una zona rural del corregimiento de Agua Clara (Cauca), por lo que se decidió aplazar la operación militar en la que se buscaría su captura hasta la mañana del viernes durante el que efectivamente resulta herido y pierde sus gafas.
Ante la inminente llegada de las tropas que vienen por tierra y la continua presencia de helicópteros artillados se decide que la guardia deje solo al jefe subversivo con el fin de intentar despistar a los soldados que literalmente le pisan los talones al máximo jefe de las Farc, y quienes encuentran algunos de sus objetos personales junto con sus gafas.
Sin embargo, soldados del Ejército logran ubicar la improvisada trinchera desde la que Cano trata de oponer resistencia sin mayor éxito, para terminar recibiendo tres impactos de bala de fusil en el costado derecho -uno en el cuello, otro en la ingle y uno más en la cadera- que le producen la muerte de manera inmediata en el sector conocido como Chirriadero.
SE ESTRECHA EL CERCO
Cuatro o seis meses atrás y luego de una acuciosa labor de inteligencia militar que se prolongó por años, las Fuerzas Armadas por fin daban con el que era conocido como el santuario de  Alfonso Cano, ubicado en el Cañón de las Hermosas (sur del Tolima) y que hasta ese momento había sido un lugar considerado como inexpugnable por la complejidad que ofrecía la quebrada topografía del terreno.
Situación que forzó un inesperado desplazamiento del jefe guerrillero con dirección al norte del Cauca, debiendo atravesar la cordillera occidental con el fin de poder guarecerse de una persecución sin descanso ni reposo por parte de las Fuerzas Armadas que en más de una oportunidad estuvieron a punto de capturarlo y que incluso llegaron a encontrar su cama caliente, conforme lo diera a conocer el entonces ministro de Defensa, Rodrigo Rivera.
Pese a que la persecución era intensa y el cerco se iba estrechando cada vez más, Cano siempre lograba evadir la presión ejercida por los militares no obstante a que en la retirada caían algunos de los hombres encargados de cubrir la retirada, junto a algunos de sus hombres más cercanos de quienes logró obtenerse información valiosa.
Al parecer un muy menguado Cano junto a su ya diezmada guardia pretoriana lograron incluso llegar hasta la costa pacífica del Cauca, en la que gracias a el atentado con explosivos contra una lancha de la Armada en el que murieron dos infantes y otros cuatro resultaron heridos, se volvió a encontrar el rastro del subversivo.
Alfonso Cano continuó huyendo hasta zona rural de municipio de Guapi en el que se adelanta un nuevo bombardeo que deja como saldo otros cinco guerrilleros muertos, entre ellos alias “Mincho”; motivo por el cual se toma la determinación de dirigirse hacia Toribio y la población de Caldono, en la que un nuevo enfrentamiento con la Fuerza Pública deja cuatro soldados muertos y otros diez heridos.
Pese a que Cano logra salir con vida, un avión de plataforma operado por la Policía Nacional logra interceptar una conversación entre su operador de radio, alias Pacho Chino y Patricia con el fin de ultimar un encuentro en la costa pacífica, de manera que se al fin se logran trazar las coordenadas de lugar en el que se encuentra el guerrillero.
Sector conocido como Chirriadero, Kilómetro 32 del lago de las Salvajinas del sitio Puerto Nuevo en el corregimiento de Agua Clara, donde finalmente encontró la muerte en horas de la tarde del viernes.

martes, 20 de septiembre de 2011

Combates dejaron una niña muerta y 9 heridos

Ejército y las Farc se enfrentaron junto a escuela en Caloto (Cauca). Menor de 7 años falleció por las graves heridas. Anoche se verificaba una segunda muerte.
En medio de combates del Ejército y las Farc, una explosión junto a una escuela en Caloto, norte del Cauca, dejó una niña muerta y nueve personas heridas.

Anoche (viernes 16 de septiembre de 2011) se estaba verificando una segunda muerte. Los hechos ocurrieron en la vereda El Credo, hacia las 3:00 de la tarde del viernes.

Un explosivo habría caído al lado de un centro educativo en ese poblado rural, donde estaban resguardados escolares y docentes.

Según informó el Centro Regulador de Urgencias, Emergencias y Desastres (Crue) del Cauca, los heridos fueron trasladados a centros asistenciales de Caloto, Villarrica y Cali.

Una menor de siete años de edad, que sufrió graves heridas en su cráneo por la esquirlas que dejó la explosión, falleció cuando era trasladada a un centro médico.

Entre los heridos hay otros seis menores y tres adultos, que se encuentran en regulares condiciones.

Anoche, voceros comunitarios reportaban la muerte de otra menor de edad, pero la información, al cierre de esta edición, no tuvo confirmación oficial.

El coronel Jhon Meza, comandante del Brigada Móvil Número 14, informó que los enfrentamientos se libran con facciones del sexto Frente de las Farc, cuyo cabecilla es alias 'Sargento Pascuas'.

"Los subversivos lanzaron varios artefactos explosivos hechizos conocidos como 'tatucos', que van sin dirección, desde la vereda Venadillo y uno cayó en el caserío de la vereda El Credo, cobrando la vida de una niña", indicó Meza, quien, al cierre de esta edición, confirmó que se tenía control sobre la zona.

Con este, ya son 28 los ataques que han perpetrado las Farc en el departamento del Cauca en lo que va corrido de este año. El lunes, en enfrentamientos de este grupo subversivo con el Ejército en el corregimiento El Mango, en Argelia (sur del Cauca), fallecieron cuatro policías y otros 14 resultaron heridos.

El pasado 5 de septiembre, durante la primera visita oficial que realizó Juan Carlos Pinzón luego de posesionarse como ministro de Defensa, les advirtió a los grupos al margen de la ley que "no hay forma que el Cauca le vaya a quedar grande al Estado colombiano".